En rigor, es fuerte cosa para una empresa, aun á cambio 고소득알바 de positivas ventajas, exigirle el contrato de determinados artistas, entregándola, así, atada de pies y manos á sus exigencias. Con muy buen acuerdo, el Ayuntamiento se ha limitado á recomendar, sin imposición, el contrato de una primera actriz para la compañía del teatro Español.

Bien están las estrellas y los luceros, y aun los soles; aunque en el cielo teatral es difícil ver una ordenada república de estrellas, como decían los autores del siglo de oro.

Astros de primera magnitud no faltan en la compañía. Todos sabemos lo que vale[110] Borrás. Los que no lo saben aún, se enterarán de lo que vale Codina. Hay otros actores muy estimados por el público madrileño. Entre las actrices... todas son estrellitas. Alguna hay de quien yo espero mucho, si le dan ocasión y mimbres. No he de nombrarla. El público no la conoce en todo su valor. Téngola por una de las más discretas actrices españolas. ¿Discreta, es poco? ¡Ay, señor; si las eminencias fueran discretas, ya nos contentaríamos! ¡Ser discreto, según va el mundo—diremos, parafraseando á Hamlet,—es como ser elegido uno entre mil.